![]() |
| FOTO CRONISTA| Por Tiger |
Por Redacción | Agencia MANL.
Estado de México.- El dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Estado de México, José Alberto Couttolenc Buentello, afirmó que más de 100 liderazgos se han sumado a su partido desde 2025, atribuyendo este supuesto crecimiento a una “forma distinta de hacer política”. Sin embargo, la declaración carece de elementos verificables y se sostiene en un discurso sin evidencia pública.
El señalamiento de que “más de 100 liderazgos” se han integrado al PVEM no está acompañado de nombres, perfiles, regiones específicas ni documentación que permita corroborar dicha adhesión. Tampoco se presentan registros formales, afiliaciones comprobables ni datos oficiales del instituto electoral que respalden el crecimiento partidista que se presume. En términos prácticos, se trata de una cifra sin sustento verificable.
Además, la narrativa de “escuchar, resolver y cumplir” no viene acompañada de indicadores concretos, resultados medibles ni políticas públicas implementadas que permitan evaluarla. La frase se mantiene en el terreno del discurso, sin respaldo en datos públicos.
El propio comunicado del PVEM recurre a generalizaciones como “la gente ya no quiere políticos que prometen y desaparecen”, sin presentar estudios, encuestas o análisis que sustenten esa afirmación.
En este contexto, tras el avance electoral de Movimiento Regeneración Nacional y el triunfo de la llamada “4T”, diversos actores políticos que perdieron espacios han buscado reacomodo en partidos aliados. Entre ellos, perfiles provenientes del Partido Revolucionario Institucional que, al quedar fuera de posiciones de poder y beneficios políticos, han migrado hacia el PVEM, partido que en los últimos procesos se ha consolidado como aliado de Morena.
Este comportamiento no es nuevo. El PVEM fue durante años aliado del PRI, especialmente en etapas en las que ese partido concentraba el poder político y el llamado “voto duro”. Su actual alineación con Morena refleja un cambio en sus alianzas conforme al nuevo escenario político.
Aunque se habla de crecimiento y fortalecimiento, no se presentan elementos que permitan verificar la magnitud de lo anunciado. La falta de datos concretos limita conocer el alcance real de estas incorporaciones.
En ese contexto, el anuncio deja abierta una interrogante: ¿se trata de un crecimiento documentado o de una narrativa política sin respaldo verificable?

















