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| IMAGEN FOTO CRONISTA| Por Tiger |
* Crecen sospechas sobre operación política del PVEM en Edomex
Por Redacción | Agencia MANL.
Toluca, Estado de México.— La posible fractura entre el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Morena en el Estado de México comienza a ser interpretada dentro de círculos políticos como algo más que una simple diferencia electoral rumbo a 2027. Detrás del aparente distanciamiento emerge una vieja sospecha: la permanencia de estructuras ligadas al priismo mexiquense operando dentro de la llamada Cuarta Transformación.
En el centro de la discusión aparece José Alberto “Pepe” Couttolenc Buentello, dirigente estatal del PVEM, quien en menos de una década pasó de ser aliado político del PRI mexiquense a convertirse en socio estratégico de Morena y del gobierno encabezado por Delfina Gómez Álvarez.
El cambio de alianzas no pasó desapercibido. Durante el gobierno de Alfredo del Mazo Maza, el PVEM conservó posiciones políticas, en alcaldías y presencia territorial bajo acuerdos con el PRI. Sin embargo, tras la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia y la derrota priista en 2023, el Verde migró rápidamente hacia la coalición oficialista, asegurando espacios legislativos y crecimiento político.
Durante el proceso electoral para renovar la gubernatura del Estado de México, Couttolenc Buentello, "no tocó ni con el pétalo de una rosa Alfredo del Mazo, ni a su gobierno. Incluso en las entrevistas evitaba vertir opinión hacia él, coinciden analistas y periodistas.
Hoy, versiones internas señalan que el PVEM estaría preparando una estrategia de autonomía electoral para conservar fuerza propia rumbo a 2027 y 2030, incluso si eso implica debilitar parcialmente a Morena en municipios clave del Estado de México.
Las sospechas crecieron luego de que Couttolenc abriera públicamente la posibilidad de competir sin alianza en diversas regiones mexiquenses, mientras simultáneamente suma a expriistas, exalcaldes y operadores políticos vinculados durante años al viejo régimen estatal, "y sumar el antaño voto duro tricolor".
Sectores morenistas acusan, en privado, que el Verde construye una estructura paralela financiada desde grupos políticos que sobrevivieron al "supuesto" derrumbe electoral del PRI. Aunque no existen investigaciones oficiales que acrediten una operación directa del llamado Grupo Atlacomulco, el tema volvió a colocarse en la conversación política mexiquense por el origen de varios cuadros que hoy operan bajo las siglas del PVEM.
La polémica revive además las versiones sobre presuntos acuerdos políticos durante la elección de 2023. Aunque las autoridades electorales validaron el triunfo de Delfina Gómez y no existe sentencia que confirme fraude electoral, actores políticos continúan señalando posibles negociaciones cupulares para garantizar una transición sin ruptura total de estructuras de poder.
A ello se suma la opacidad sobre el crecimiento financiero y territorial del Verde mexiquense. Hasta ahora, Morena, el gobierno estatal y el propio PVEM han evitado transparentar los términos reales de sus acuerdos políticos rumbo a las próximas elecciones.
En el Estado de México, donde durante décadas el poder fue controlado por redes priistas, el reacomodo político parece lejos de terminar. Y para muchos observadores, la verdadera disputa no es ideológica, sino por el control del territorio, las candidaturas y el poder que viene rumbo al 2027 y 2029..

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