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| Diputada Jennifer González, |
Por Redacción | Agencia MANL
En México, alrededor de 1.3 millones de personas viven con algún tipo de demencia y entre 60 y 70 por ciento de los casos corresponden a la enfermedad de Alzheimer. Ante el aumento previsto de estos padecimientos, la diputada Jennifer González, presidenta de la Comisión de Salud, Asistencia y Bienestar Social del Congreso del Estado de México, llamó a adoptar hábitos saludables para reducir los factores de riesgo.
La legisladora advirtió que el número de personas con demencia podría triplicarse para 2050, debido, entre otros factores, al envejecimiento de la población. Sin embargo, señaló que estudios especializados estiman que alrededor de la mitad de los casos podrían prevenirse o retrasarse mediante cambios en el estilo de vida.
Explicó que los procesos asociados con el deterioro cerebral pueden comenzar décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas, por lo que la prevención debe iniciar desde edades tempranas y no limitarse a la población adulta mayor.
De acuerdo con las estimaciones citadas por la diputada, alrededor de 70 por ciento de los pacientes recibe el diagnóstico cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas, lo que dificulta la atención oportuna. En México, el Alzheimer afecta aproximadamente a 7.9 por ciento de las personas mayores de 60 años.
A nivel mundial, las proyecciones apuntan a un aumento considerable de los casos de demencia durante las próximas décadas. Además, se estima que para 2050 alrededor de 71 por ciento de las personas que vivan con este padecimiento estarán en países de ingresos bajos y medios, donde las dificultades para acceder a servicios de salud representan un desafío adicional.
Entre las medidas para reducir los factores de riesgo, Jennifer González recomendó mantener la actividad mental mediante el aprendizaje de nuevas habilidades, realizar ejercicio de manera regular, cuidar el sueño y evitar el tabaquismo. También destacó la importancia de controlar la obesidad y la diabetes, así como mantener vínculos sociales y participar en actividades comunitarias para evitar el aislamiento.
La diputada señaló que los olvidos ocasionales, como no recordar momentáneamente un nombre o dónde se dejaron las llaves, no significan necesariamente que una persona tenga Alzheimer. La señal de alerta aparece cuando los episodios se vuelven frecuentes y afectan la memoria, la orientación o la capacidad para realizar actividades cotidianas.
Ante estos cambios, recomendó acudir con un profesional de la salud para una valoración oportuna.

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