* Joven narra su experiencia que arrojó muerte y desolación
Agencia MANL
Coacalco, Méx. Cindy Cristal Casso López Barajas, es una joven que trabaja en una papelería en Lomas de Coacalco y nunca imaginó que aquello que comenzó como una pequeña lluvia -el pasado domingo- desencadenaría en la muerte de cuatro personas, entre ellas un bebé, en este municipio, Ecatepec y Tultitlán, y varias viviendas dañadas.
Narra que el pasado domingo 30 de Agosto eran aproximadamente las 4:05 de la tarde cuando comenzó a llover: "Ese día no pintaba tan mal, pensamos que sólo seria una llovizna como cualquiera".
Apenas pasaron 10 minutos y comenzó a granizar. "¡Me sorprendió! Yo estaba en la papelería donde trabajo y el granizo empezó a meterse al local, por lo que tuvimos que recorrer las vitrinas y muebles. El hielo nos pegaba en la piel mientras movíamos todo y los clientes se metieron al local"
Explica que "casi inmediatamente" se fue la corriente eléctrica, y el granizo no cesaba. "La cortina del negocio es dura, por lo consiguiente tuve que colgarme literalmente de ella para poder cerrarla, y nos quedamos adentro del local mientras transcurría la tormenta".
Recuerda que a fuera un señor que vende raspados tuvo que resguardarse en otro lugar, debido a que la fuerza de la lluvia impedía que se replegara la sombrilla que utiliza más para protegerse de los rayos el sol, que del agua.
Recuerda que a fuera un señor que vende raspados tuvo que resguardarse en otro lugar, debido a que la fuerza de la lluvia impedía que se replegara la sombrilla que utiliza más para protegerse de los rayos el sol, que del agua.
Estuvimos encerrados, dijo, al rededor de 10 minutos, veíamos como poco a poco el agua entraba al local y como pudimos secamos el líquido para que no se echara a perder más material, ya que algunos artículos de la papelería se mojaron. La tormenta ya había pasado.
Eran cerca de las 5:00 de la tarde y Cindy Cristal, tenía una cita en donde hay unas canchas de fútbol que están adelante del fraccionamiento Villa de las Manzanas, pero el transporte no quería llevarla: "los choferes solo decían que no iban para allá".
No imaginaba que en aquellos rumbos había una gran afectación y continúa: "Subí en una combi que me dejó a medio camino, ya que había árboles tirados, incluso tuve que saltar uno bajo mi propio riesgo porque había cables sueltos, me preocupaban los míos (familiares y amigos) porque iban en motocicletas y con tremenda lluvia no contestaban el telefóno", pues en el trayecto intento en vano comunicarse con alguno de ellos para saber cómo estaban.
Eran cerca de las 5:00 de la tarde y Cindy Cristal, tenía una cita en donde hay unas canchas de fútbol que están adelante del fraccionamiento Villa de las Manzanas, pero el transporte no quería llevarla: "los choferes solo decían que no iban para allá".
No imaginaba que en aquellos rumbos había una gran afectación y continúa: "Subí en una combi que me dejó a medio camino, ya que había árboles tirados, incluso tuve que saltar uno bajo mi propio riesgo porque había cables sueltos, me preocupaban los míos (familiares y amigos) porque iban en motocicletas y con tremenda lluvia no contestaban el telefóno", pues en el trayecto intento en vano comunicarse con alguno de ellos para saber cómo estaban.
Caminó rumbo a la avenida José López Portillo, pero antes tenía que a travesar un tianguis que se pone los domingos para llegar al lugar de su cita, pero fue grandesu sorpresa al presenciar el desastre, lo que le produjo de manera inevitable "un nudo en la garganta".
"Fue difícil observar a los comerciantes..., tianguistas llorando de forma desgarradora, debido a que la
corriente de agua se llevó todas sus pertenencias". Mantenían el miedo que les produjo ser arrastrados por la corriente.
"Fue difícil observar a los comerciantes..., tianguistas llorando de forma desgarradora, debido a que la
corriente de agua se llevó todas sus pertenencias". Mantenían el miedo que les produjo ser arrastrados por la corriente.
Como pude, narra, ayudé a algunas personas y antes de llegar al edificio del IMSS ya no había paso porque el agua se había llevado a un chico, quien falleció ahogado.
Cuanta que desesperada por no poder llegar y la tristeza que en ese lugar se vivía me fuí caminando por otra calle alterna y por fin arribé al lugar de mi cita con mi ahora familia el Motoclub Urban Cycles, a quienes platiqué lo que había visto y cómo la gente necesitaba ayuda. Sin más acordamos ayudar y llegamos al lugar.
Mientras caminábamos el hielo se metía hasta el fondo de las botas, esto era inevitable por la cantidad de granizó que se acumuló tras la tormenta. Todo era un caos. Los tianguistas seguían buscando desesperados sus cosas, y en la zona se veían carros afectados, unos encima de otros, el desastre esteba en todos lados no sabíamos por donde empezar.
Regresé a Lomas de Coacalco y ahí apoyamos a una familia que su casa quedó literalmente bajo un árbol. Más tarde fuimos a otros lugares para brindar el apoyo. Afortunadamente al agua bajó el nivel y poco a poco el ambiente se tornaba tranquilo, pero al pasar por la zona afectada el silencio era roto por el llanto de algunos vecinos que habitan en este lugar al recordar por lo que psasaron.
Casso López Barajas, considera que por la fuerte lluvia y granizada "la pérdida de patrimonio y vidas fue inevitable...", el saldo tres adultos y un bebé resultaron muertos por la tormenta que azotó los municipios de Ecatepec, Coacalco, Tultitlán, Cuautitlán y Huixquilucan, entre otros.
Casso López Barajas, considera que por la fuerte lluvia y granizada "la pérdida de patrimonio y vidas fue inevitable...", el saldo tres adultos y un bebé resultaron muertos por la tormenta que azotó los municipios de Ecatepec, Coacalco, Tultitlán, Cuautitlán y Huixquilucan, entre otros.



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